Cómo Eliminar Olores

Cómo eliminar olores en procesos industriales: De la detección a la ingeniería de control

Cuando un Gerente de Planta o un Ingeniero de Operaciones busca cómo eliminar olores, la intención difiere radicalmente de la búsqueda doméstica. No estamos hablando de ventilar una habitación o aplicar neutralizadores comerciales; nos enfrentamos a desafíos de continuidad operativa, cumplimiento de la normativa chilena y la prevención de conflictos socioambientales con las comunidades aledañas.

En el contexto industrial, el «mal olor» es un síntoma de una emisión fugitiva o canalizada que requiere una solución de ingeniería química robusta. Resolver este problema no es cuestión de azar ni de productos milagrosos, sino de la aplicación rigurosa de principios de transferencia de masa y gestión ambiental estratégica.

En este artículo técnico, desglosamos la metodología de Odour Solution para transformar una problemática olfativa en un activo de cumplimiento ambiental, pasando por el diagnóstico de precisión hasta la implementación de torres de lavado (Scrubbers) diseñadas bajo medida.

adsorción industrial para grandes volúmenes de filtración

Más allá de la neutralización: La ciencia detrás de eliminar el mal olor

Existe una confusión habitual en la industria al tratar de mitigar emisiones: la diferencia entre enmascarar y eliminar. Las soluciones de enmascaramiento, a menudo vendidas como «neutralizadores», funcionan saturando el ambiente con una fragancia más potente que el gas ofensivo. Sin embargo, desde una perspectiva de ingeniería y salud ocupacional, el contaminante sigue ahí. En plantas de rendering, tratamiento de aguas servidas o manufactura química, esto es insuficiente.

Para entender cómo eliminar olores fuertes de raíz, debemos comprender que el olor es, en esencia, un compuesto químico (frecuentemente gases ácidos, aminas, mercaptanos o H2S) interactuando con receptores olfativos. La eliminación real implica una transformación química o física del contaminante:

  • Oxidación Química: Transformar el compuesto oloroso en subproductos inocuos mediante reacciones controladas.
  • Absorción (Vía Húmeda): Transferir el contaminante de la fase gaseosa a la fase líquida, donde es neutralizado.
  • Biofiltración: Utilizar microorganismos para degradar los compuestos orgánicos volátiles.

Nuestra experiencia en campo nos demuestra que intentar solucionar un problema de emisión de ácido sulfhídrico con enmascaramiento es como tratar una fractura con un analgésico: alivia la percepción momentánea, pero el problema estructural persiste y se agrava ante la autoridad ambiental.

carbon activado que contiene una instalación de esta envergadura

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Diagnóstico: Por qué no puedes solucionar lo que no mides

El error más costoso en la gestión de olores es la inversión prematura en equipos de mitigación sin un diagnóstico cuantitativo. En la ingeniería ambiental, la premisa es absoluta: no se puede gestionar lo que no se mide. Antes de diseñar un scrubber o instalar un biofiltro, es imperativo establecer una línea de base sólida.

En Odour Solution, no vemos el detector de olores como un simple sensor, sino como una estación de monitoreo de precisión quirúrgica. Muchas plantas industriales operan «a ciegas», desconociendo que sus plumas de olor varían drásticamente según la estabilidad atmosférica, la velocidad del viento y la topografía local. Implementar estaciones de monitoreo de calidad del aire permite:

  • Correlacionar la operación con la molestia: Identificar si los peaks de olor coinciden con procesos específicos de producción (ej. descargas de materia prima, fallas en reactores).
  • Integrar variables meteorológicas: Entender hacia dónde viaja la pluma en tiempo real, permitiendo anticiparse a las quejas vecinales.
  • Optimizar el OPEX: Dosificar reactivos químicos solo cuando es necesario, basándose en la carga de contaminante real y no en estimaciones teóricas.

Sin esta data dura, cualquier estrategia de mitigación es una adivinanza. Y en la industria moderna, adivinar sale extremadamente caro, tanto en reactivos desperdiciados como en multas por incumplimiento.

responde si carbon activado es lo mismo que carbon normal

Ingeniería de Tratamiento: El funcionamiento de la Torre de Absorción (Scrubber)

Una vez diagnosticado el problema, la solución de ingeniería por excelencia para flujos con alta carga de gases ácidos o básicos es la Torre de Absorción o Scrubber. Sin embargo, describir un scrubber como un simple «tanque con aspersores» es subestimar la complejidad termodinámica que ocurre en su interior. Se trata de un proceso de transferencia de masa fascinante.

El éxito de un scrubber no radica en su carcasa, sino en su ingeniería interna, diseñada específicamente para maximizar el contacto entre el gas contaminado (que asciende) y el líquido lavador (que desciende). Aquí es donde la experiencia de Odour Solution marca la diferencia frente a equipos de catálogo:

El rol crítico del Material de Empaque (Packing)

El corazón de la torre es su material de empaque. No es un relleno aleatorio; es una estructura diseñada para aumentar exponencialmente la superficie de contacto gas-líquido sin obstruir el flujo de aire. Un diseño incorrecto del packing provoca canalizaciones (el gas pasa sin tocar el líquido) o caídas de presión excesivas que disparan el consumo energético del ventilador.

Cálculo Hidráulico y el punto de inundación

El diseño de un scrubber es un equilibrio delicado. Si la velocidad del gas es demasiado baja, la transferencia de masa es ineficiente. Si es demasiado alta, se alcanza el punto de «inundación», donde el gas impide que el líquido baje, colapsando la operación. Nosotros no vendemos «tallas estándar»; calculamos la hidráulica de la torre para la presión operativa real y los flujos específicos de su planta, garantizando eficiencias de remoción superiores al 99%.

carbon activado que contiene una unidad de filtración de alta eficiencia

Cumplimiento Normativo en Chile: SEA e ISO 14001

La ingeniería de control de olores en Chile no existe en el vacío; está estrictamente vinculada al marco legal. Al diseñar una solución, esta debe ser coherente con lo declarado en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y capaz de resistir la fiscalización de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).

Nuestra experiencia gestionando proyectos ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) nos ha enseñado que el rigor técnico es innegociable. El SEA busca una mirada holística: no basta con decir «instalaremos un filtro»; se debe demostrar técnicamente cómo esa tecnología abatirá las emisiones específicas modeladas en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Muchos proyectos industriales se retrasan o rechazan no por falta de tecnología, sino por una defensa técnica deficiente de sus sistemas de control.

Consultas Generales

Preguntas Frecuentes sobre Gestión de Olores Industriales

A continuación, respondemos las dudas más críticas que enfrentan los Gerentes de Operaciones y Jefes de Medio Ambiente al abordar la problemática de olores.

¿Cómo afecta la meteorología a la dispersión de olores fuertes?

La meteorología es el vehículo del olor. Factores como la dirección del viento, la temperatura y la estabilidad atmosférica determinan si una emisión en planta llegará a una zona residencial o se dispersará inocuamente. Una estación de monitoreo que integre estas variables permite predecir impactos y ajustar la operación antes de recibir una denuncia.

El detector portátil ofrece una «foto» del momento, útil para inspecciones puntuales. La estación de monitoreo continua ofrece la «película completa», registrando data 24/7. Para cumplimiento normativo y defensa ante la autoridad, la data continua es indispensable para demostrar que los eventos de olor son aislados y no sistémicos.

El diseño determina la eficiencia de abatimiento. Si el SEA aprobó su proyecto con una eficiencia de remoción del 95%, un scrubber mal diseñado (con mal cálculo hidráulico o empaque saturado) podría operar al 80%, dejándolo en incumplimiento directo de su RCA y expuesto a sanciones de la SMA.

No es estrictamente obligatorio para la aprobación, pero es altamente valorado. Tener un sistema de gestión certificado demuestra a la autoridad que la empresa posee los mecanismos para controlar sus aspectos ambientales significativos, lo que facilita la evaluación técnica y genera confianza en los compromisos adquiridos.

El mantenimiento es crítico. Incluye la inspección periódica del material de empaque para evitar incrustaciones (fouling), la calibración de las bombas de recirculación, el control del pH de la solución de lavado y la limpieza de los eliminadores de gotas. Un scrubber sin mantenimiento pierde eficiencia exponencialmente en cuestión de meses.